Hola, mortales
El primer reino anterior al Egipto de las pirámides y los faraones, fue la primera en convertirse al reino de la noche, cuando Amel, un espíritu amante del sabor de la sangre humana se introdujo en su cuerpo, fusionándose con su corazón y transformando su cuerpo por completo, dándole la muerte para que la sangre ajena le diese la vida, transformando su carne en autentico mármol con el paso de los siglos, otorgándole fuerza para sobrevivir a los mortales, colmillos para beber la sangre de la yugular que Amel tanto desea, como moneda de cambio por la inmortalidad.
Se trata de un vampiro poderoso, los más cercano a Dios que haya pisado la tierra, pero cuya mente esta llena de sueños, de ideales imposibles cuyo único resultado son siempre miles de muertes.
Enkil, su rey y amante mortal, compañero de trono de Akasha durante seis mil años, que permanece a su lado por un amor profundo y ciego, que solo se levanta de su letargo para defender su permanencia al lado de su reina si alguien desea llevársela o beber de la fuente original.
Akasha, en su afan de traer la civilización a su reino introdujo la escritura y otras ciencias a Kemet. También se encargó de presionar a las tribus caníbales que poblaban en su reino, infligiendo un severo castigo a todo aquel que no abandonara las prácticas canibales. Esto la hizo muy odiada entre dichas tribus que no querían seguir su camino de civilización.

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